Tacto cámel

En este proyecto la cocina y el comedor componen dos espacios diferentes en cuanto a uso pero claramente conectados entre sí; la península marca el punto de encuentro entre ambas zonas. La cocina en U crea generosos espacios de encimera para trabajar y amplía la capacidad de almacenaje interior. Los módulos altos también aumentan el espacio interior e integran la campana extractora y la iluminación bajo mueble para la zona de trabajo. La composición en laminado tacto cámel combina con el mismo acabado en blanco para los muebles altos, los murales y los muebles auxiliares. El perfil Gola Recto lacado en blanco combina con la encimera en Silestone blanco brillo.

Los murales de altura 143 cm contienen los hornos en el centro y el frigorífico y el congelador integrados a ambos lados. Las puertas bajo los hornos contienen utensilios grandes y bandejas o accesorios para el horno. En la península, y en el lado del comedor, se acomodan los platos, fuentes y todo lo necesario para vestir la mesa. Con un fondo de 35 cm forman el mobiliario auxiliar para la zona de comedor que se complementa con el mueble VITA.

Una de las virtudes del buen diseño reside en potenciar la experiencia de uso como algo sencillo, intuitivo y por supuesto agradable; por eso son tan importantes los sistemas de apertura y los acabados del mobiliario.

Tanto en los cajones como en las puertas con sistema de apertura electrónica la ausencia de tiradores y el canto a 45º realzan la agradable sensación que aporta el acabado tacto en cada apertura. Una apertura total de los cajones y de los módulos altos que facilita la accesibilidad a todos los objetos en el uso diario. Los cajones metálicos blancos pueden equiparse con bandejas de madera para hacerlos más cálidos.

El mueble bajo rincón tiene dos bandejas totalmente extraíbles para aprovechar al máximo el espacio. El sólido eje que sujeta las bandejas proporciona además un movimiento muy suave. Los cajones de 90 cm son muy apropiados para el almacenaje con diferentes opciones para compartimentar los interiores: por ejemplo con cajas de madera para patatas, cebollas, frutos secos… Otra opción son los separadores metálicos blancos que ayudan a que los objetos tengan más estabilidad y no se muevan.

Al otro lado de la península está situada la zona de comedor con el mobiliario auxiliar. Con el mueble suspendido VITA de dica y las baldas a media altura, se crea un espacio agradable integrado en la cocina a nivel de formas y materiales.

El mueble auxiliar VITA compuesto por dos cajones con interiores en madera se presta para guardar mantelería u objetos relacionados con el vino como el decantador, las copas o una cubeta. La combinación de las baldas es ideal para guardar libros de cocina o elementos decorativos que nos sitúan en la zona de comedor.

Los accesorios hacen de la cocina un espacio vivo y en constante movimiento. Utensilios indispensables que utilizamos varias veces al día. Un espacio generoso sobre la encimera y el sistema de accesorios en la pared nos permite tener a mano las cosas que más utilizamos sin tener que preocuparnos de buscarlas. La barra longitudinal sobre la que se colocan, permite además combinarlos y moverlos con mucha agilidad.

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