Madera de roble.

Una de las maderas más comunes y tradicionales aplicadas a la fabricación de todo tipo de muebles. Existen muchas variedades sobre todo procedentes de América y Europa, siendo esta última la más utilizada por. Se trata de una especie semipesada, medianamente nerviosa, semidura y de gran versatilidad para el trabajo artesano e industrial del mueble. Por sus características es apta para mecanizar, encolar, barnizar y resistente para el corte en chapas. Se trata, en definitiva, de un material noble y resistente apto para uso en interiores y exteriores, con un elegante colorido en tonos marrón.

Madera de castaño.

La madera de castaño procede básicamente de Europa y Asia y no presenta muchas especialidades. No muy pesada, blanda y poco nerviosa, es adecuada para el trabajo artesano por sus características naturales, veteado, ondulación y vistosos flameados al corte tangencial. Con una tonalidad marrón tostada es muy indicada para los acabados decorativos, pero resulta también apta para la construcción en general y la carpintería tanto interior como exterior.

Madera de fresno.

De procedencia europea, americana y japonesa, la variedad europea está presente, además de en dicho continente, en el norte de África y Asia. Presenta un color bastante claro, nacarado o rosado más que marrón, con grandes vetas oscuras muy vistosas. Es una madera pesada, nerviosa y semidura, apta para hacer chapa y versátil para el trabajo. Presenta buenas propiedades de tenacidad, por lo que se ha desarrollado su uso para aplicaciones prácticas más que ornamentales y, en este último caso, para interiores.

Madera de cerezo.

El cerezo procede de Europa; está presente en la parte oriental asiática y en el norte de África, y existe también una variedad americana. Medianamente nerviosa, semidura y semipesada, es versátil y apta para el trabajo y aplicación a la industria del mueble en general. Ha sido, desde antiguo, muy apreciada como material y muy especialmente por el color que presenta, entre rosado pálido y marrón, con un veteado lustroso. Tradicionalmente se ha aplicado a la ebanistería y al mobiliario de calidad y de dimensiones no muy grandes.

Madera de nogal.

Madera de variedades americanas, europea y asiática. La variedad europea procede del sureste del continente. Es una madera oscura con una coloración más grisácea que marrón y con un veteado oscuro casi negro, lo que le da una presencia estética característica. Es una especie apta para el trabajo de la industria del mueble, más que de aplicación exterior y ha sido, desde siempre, apreciada para la artesanía y la decoración de objetos menudos y de cuidada elaboración. Recientemente ha sido recuperada para la industria del mueble de cocina por su aspecto sobrio y elegante.

Madera de arce.

Madera de zonas templadas septentrionales principalmente, con variedades en Norteamérica, Europa y Japón. Es una madera más apta para interiores que para el exterior, estable, dura y de gran densidad pero fina textura. Tiene una gran aplicación a objetos delicados pero en los que la firmeza tiene una vital importancia, como los violines, y para usos decorativos y ebanistería.

En la industria del mueble ha sido muy apreciada por su consistencia y la delicadeza de su colorido claro, así como por su veteado fino y decorativo.

Madera de haya.

Madera procedente de Europa o América en cada una de sus dos variedades principales. Presenta una coloración clara, entre blanco y anaranjado, a veces rosáceo, y un veteado irregular. Ha sido aplicada principalmente a usos interiores, de objetos sencillos y más prácticos que decorativos, así como mobiliario más funcional que ornamental. No obstante, se trata de una madera pesada, semidura pero muy apta para trabajar industrialmente lo que la convierte en uno de los materiales más versátiles de la industria del mueble en general y de cocina en particular.

Madera de red alder.

Madera de origen americano, principalmente de la costa este Estados Unidos. Es una madera muy comercial por sus características y su aplicabilidad a la industria del mueble. El Alder es casi blanco y de veta recta, pero adquiere al aire la tonalidad rojiza o color café por la que es conocido. Al no haber demasiada diferencia entre la albura y el duramen, y tener una textura uniforme, es una madera de gran aprovechamiento industrial. Se trabaja bien en máquinas, es excelente para pulir o tornear y presenta una gran versatilidad para el acabado, ya que es fácilmente lijada, pintada o tintada. Relativamente suave y con densidad mediana, es muy apreciada para hacer mueble de cocina y motivos decorativos del mueble en general.

Madera de pino.

Posiblemente una de las maderas con mayor cantidad de especies diferentes y de mayor heterogeneidad de características naturales. El Pino Insignis, el más usado en la industria del mueble, procede de América (California) pero está presente también en la actualidad en Europa, Australia y Sudamérica. Presenta variedades dependiendo de las zonas del mundo a donde haya sido llevada. Madera de gran uso industrial intermedio y no demasiado para acabados nobles o decorativos. Semipesada, semidura y medianamente nerviosa, es muy apta para el mecanizado y su aplicación industrial, por lo que en mobiliario es usada por su versatilidad, no siendo muy apreciada por su apariencia.

Tablero multicapa de abedul o “tablero marino”.

Tablero formado por láminas de madera de abedul unidas por un adhesivo fenólico, lo que le confiere gran resistencia y dureza. En su fabricación las diferentes capas de madera se unen formando una malla, que confiere excelentes cualidades contra deformaciones y dilataciones, lo que unido a sus condiciones de resistencia al agua -ya sea fría o caliente-, al calor, al vapor y al ataque de microorganismos, lo convierten en el más perdurable y el menos corrompible de los materiales de madera usados en la industria del mueble, incluyendo a la propia madera maciza natural. La amplia gama de chapas de madera naturales y prefabricadas le confieren a este tipo de tableros un acabado final de alta calidad. Su nombre proviene de su uso en la construcción de embarcaciones, pero la depuración de los chapados exteriores, y el aumento del gusto por las líneas simples y limpias en la creación de nuevos ambientes de cocina, le han colocado en primera líneas de diseño y calidad para la cocina de hoy.

Tablero aglomerado hidrófugo.

Panel de partículas de madera obtenidas gracias al aprovechamiento integral de ésta, a través de un proceso de fabricación que optimiza los recursos maderables, pues la materia prima empleada para su elaboración procede en su mayoría de los residuos de mecanización de otras industrias, fundamentalmente de primera y segunda transformación o del mantenimiento de los bosques. Por ello es un material considerado ecológico, ya que sirve al reciclaje y a una gestión sostenible de los recursos. Las partículas de madera son prensadas y encoladas con adhesivos termoendurecibles, y posteriormente tratadas con una imprimación con la que adquieren mayor resistencia contra la humedad, para así dotarlo de la condición de hidrófugo, cualidad de la que no dispone el aglomerado convencional. La versatilidad de estos paneles es muy elevada, gracias a sus diferentes acabados (contrachapado en madera, laminado, melaminado, etc.) Son más ligeros que los de MDF y más estables que la madera maciza, lo que unido a su buen ratio calidad precio los han convertido en uno de los materiales más comunes de la industria del mueble en general.

Tablero MDF.

Es un tablero de mediana densidad, formado por fibras de madera y otros materiales derivados descompuestos hasta sus elementos fibrilares básicos y aglomerados mediante resinas sintéticas termoendurecibles y prensado en caliente. Se trata de una solución técnica muy interesante no sólo económicamente sino también medioambientalmente. Las fibras, una vez prensadas, confieren al panel buenas características mecánicas, estabilidad dimensional y compactación en los bordes. Resultan adecuados para acabados lacados o en PVC.

Chapas de madera natural.

Hojas de madera de diferentes espesores obtenidas de la madera natural por el troquelado de los troncos. Las chapas se usan para el revestimiento de todo tipo de paneles de madera o derivados, MDF, aglomerados, tableros multicapa o incluso maderas macizas. Dependiendo del espesor y la procedencia de la chapa de madera los paneles revestidos presentarán mayor o menor calidad en materiales y acabado. Además, la chapa de madera aporta las cualidades estéticas de las diferentes maderas macizas a todo tipo de superficie o panel, permitiendo el disfrute de la auténtica madera a todo tipo de soportes, incluyendo las soluciones más económicas.

Chapas pre-fabricadas o pre-compuestas.

Se trata de hojas obtenidas a partir de una madera de uso industrial llamada Ayous. Estas chapas pasan por un proceso de reconstitución que lleva a crear, a través de diferentes secciones de una misma madera variando los cortes, una superficie con la apariencia y las cualidades naturales de la madera, pero con la aportación creativa deseada para cada superficie. Estas chapas permiten crear veteados ornamentales más elaborados o tonos más delicados u homogéneos para mantener la estética de un conjunto, como por ejemplo una cocina de varios frentes. La combinación de este tipo de chapa aplicada a tableros de altas prestaciones y calidad como el multicapa o “marino”, ha permitido refinar los diseños y el acabado de las líneas más modernas para la cocina actual.

Panel de melamina.

El panel de melamina se produce a partir de cualquiera de las variedades habituales de tableros, aglomerado por lo general, que es impregnado de resinas de melamina para cubrir ornamentalmente las caras del mismo. Puede presentarse en colores o imitando la presentación veteada de la madera natural de cualquier clase, constituyendo la más básica adecuación de las caras de los tableros aglomerados o de partículas.

Laminado HPL de alta presión.

El laminado es otra de las posibilidades de revestimiento de los tableros. Está compuesto por resinas fenólicas encoladas en el interior y melamínicas en el exterior que forman la cara decorativa. Los laminados HPL (High Pressure Laminate) o laminado de alta presión, usados en, poseen excepcionales características de dureza y resistencia a arañazos, golpes, agentes químicos y desgaste en general lo que los convierte en acabados de excelente calidad y prestaciones.

Barnices al agua.

Barnices con base acuosa y composición química de resinas acrílicas y ceras hidrofugantes. Ofrecen buenas calidades de aspecto estético y un nivel de resistencia tanto química como mecánica equiparables a los acabados de los componentes de tipo poliuretánico. Estos barnices, basados en el principio de menor emisión posible de disolventes tanto en fase de barnizado como de secado de los productos, son recomendados por las autoridades por su mayor respeto por el medioambiente y la mejora de las condiciones higiénicas de trabajo. Los protectores de estos barnices no forman película, lo que permite la transpiración de la madera y la mejora en su elasticidad. Los barnices al agua son más ecológicos, no emiten vapores tóxicos orgánicos (COV), son hidrosolubles, contienen filtro UV y excepcional transparencia. Por todo ello están homologados por la normativa ISO.

Barnices acrílicos.

Tipo de barniz de mayor resistencia al efecto de la luz, evitando el amarilleamiento. Proporciona un acabado muy natural gracias a la fina película que forma y que impiden la superposición de capas de barniz. Se suelen emplear para maderas o acabados claros, más sensibles a los efectos de transparencias.

Laca

La laca aplicada en todos productos es de alta calidad con un acabado acrílico antiamarilleo. Presenta una elevada resistencia al rayado, gran dureza final y un tacto sedoso. Cuando el acabado es brillo, después de la última mano se aplica un esmerado proceso de pulido en dos fases que finaliza dejando la pieza con un alto brillo y un excelente tacto sedoso.

Metacrilato

Vidrio acrílico de colada de 3mm. Para la fabricación de las planchas se vierte metil metacrilato (MMA) entre dos planchas de vidrio. A continuación, el MMA polimeriza, es decir, se endurece. Entre las tecnologías utilizadas figuran la polimerización al baño de agua, la polimerización al aire, así como el procedimiento llamado “Rostero”. Las planchas utilizadas por se fabrican a base de metil metacrilato previamente polimerizado, es decir, la granza de polimetacrilato de metilo. Una vez fundida en la extrusionadora, esta granza se extrusiona mediante instalaciones de moldeado específicas para obtener planchas compactas. El metacrilato es una combinación única de elegante colorido, destacable resistencia ambiental y fácil mantenimiento. Hoy en día, es aplicado a infinidad de usos desde mobiliario de diseño, hasta arreglo de interiores, moda o accesorios del hogar.

Vidrio.

Producto inorgánico de fusión que se ha enfriado hasta que adquiere un estado rígido pero sin cristalización. Tiene la ventaja de que se puede trabajar de muchas formas y de enfriarse a temperatura ambiente con rapidez suficiente. aplica el vidrio en forma de lámina de 4 mm de espesor lacada por el envés en varios colores. Se trata de un material respetuoso con el medio ambiente al ser completamente reciclable pues es apto para ser fundido y moldeado cualquier número de veces mediante la aplicación de calor.

Acero inoxidable.

Aleación de hierro, carbono, cromo y otros metales de gran resistencia a la corrosión por oxidación. De reciente incorporación como elemento decorativo a la industria del mueble, se usa ya con frecuencia para resaltar y dar personalidad a elementos hasta ahora más funcionales como los tiradores de las puertas.

Aluminio anodizado.

El aluminio es uno de los metales más abundantes en la corteza terrestre, que siempre se encuentra combinado con otros elementos como el oxígeno y el flúor. Es liviano, dúctil, muy ligero y de color blanco plateado. De gran versatilidad, su uso es aplicado a innumerables actividades industriales lo que incluye la fabricación de mobiliario. En este sentido ha ido adquiriendo cada vez mayor relevancia para la decoración y el diseño de interiores por la elegancia y sobriedad de su acabado pero también por su ligereza y resistencia. El acabado de mayor calidad es el protegido por el sistema de oxidación anódica que crea, a través de un tratamiento electrolítico, una fina capa de óxido de aluminio que mejora la resistencia a la corrosión del metal.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR